Asesinato en el Orient Express

Cuando has leído una novela y luego ves la película, siempre te puede sorprender algún detalle que el director haya añadido u omitido. Pasa con películas basadas en libros tan famosos como los de la saga de Harry Potter, La casa de los espíritus de Isabel Allende o los del profesor Robert Langdom creado por Dan Brown. En el caso de la novela negra en la que hay que averiguar quién es el asesino, el problema es precisamente ese, si has leído el libro o has visto una versión anterior, por muchas argucias que el director intente por mostrar la película como nueva, el elemento sorpresa (en este caso imprescindible) desaparece.



Si no fuera porque leí el libro de Agatha Christie hace ya muchos años y porque también he visto la versión que en 1974 dirigió Sidney Lumet, la película además de gustarme me habría sorprendido. El británico Kenneth Branagh es el director, además de interpretar al detective Hercule Poirot, de esta nueva versión que repite exactamente al mismo esquema que la anterior al menos en un punto, el que se refiere al reparto. Si en 1974 el reparto los componían, entre otros, Albert Finney, Ingrid Bergman, Lauren Bacall, Sean Connery, Vanessa Redgrave, Jaqueline Bisset, Anthony Perkins y Michael York, ahora en 2017 los pasajeros del fatídico tren están interpretados por un reparto igualmente espectacular : Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Judi Dench, Penélope Cruz, Willem Dafoe, Daisy Ridley…. 

Todo el mundo conoce la historia, un tren con mucho glamour, unos pasajeros variopintos, una muerte violenta y un detective que deberá resolver quien es el culpable. Lo mejor está al final cuando vas conociendo la vinculación de los personajes pero eso es algo que ya he comentado y depara, salvo la puesta en escena, poca sorpresa. El placer consiste en ver una película elegante, con ese aroma del Hollywood de antes, en un entorno cosmopolita y en disfrutar de las actuaciones de las siempre geniales Pfeiffer y Dench. La sorpresa es Daisy Ridley, muy de moda ahora por ser el último Jedi de la saga Star Wars, y que atrapa la pantalla cada vez que hace acto de presencia. He visto en alguna críticas que cargan contra la interpretación de Branagh pero en mi opinión es bastante solvente, como casi todo lo que hace.

Seis nominaciones a los Oscars tuvo la versión de 74 (actor, secundaria, fotografía, vestuario, guión adaptado y banda sonora) y le valió a Ingrid Bergman su tercera estatuilla, se la llevo por interpretar a la misionera que en esta versión es española y no sueca, e interpreta Penélope Cruz. No parece, por lo que dicen las webs que ya están valorando la carrera a los premios que se entregan el año que viene, que esta nueva versión vaya a repetir la jugada. 

Vista en versión original en el Kinepolis de Madrid con una sala bastante llena pese a que no es una película que parezca de masas y ser las 9.30 de la noche de un domingo. Parece que será un éxito así que no es de extrañar que ya estén pensando en adaptar Muerte en el Nilo de la misma autora pero cuya acción es una barco en lugar de en un tren. 

Por cierto, El Orient Exptess existió desde 1883 hasta 2009. La Wikipedia ofrece un mapa con sus trayectos que hará la delicia de por lo menos uno de mis lectores.


De MissMJ - Trabajo propio based on the following images: Orient-express histoire.png Blank map of Europe EU27 iso3166-1 code.svg Current version uses map data derived from Blank map of Europe.svg: Blank map of Europe (with disputed regions).svg, CC BY-SA 3.0, Enlace

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